LARS KEPLER El contrato

Joona Linna
Seguro de sí mismo, talentoso, lúcido, intuitivo, incorruptible, carismático y, a veces, demasiado testarudo, Joona Linna se ha convertido en una discreta deidad dentro del cuerpo de policías, donde despierta pasiones entre unos y rechazo entre otros. Su punto débil son una especie de ataques epilépticos que le persiguen desde un misterioso suceso de su pasado que no consigue dejar atrás. Es de origen finlandés, pero desde hace años Estocolmo es su casa: conoce cada callejón, calle y plaza. Poco le importan los honores y las medallas, cuando está seguro de tener razón no duda en enfrentarse a quien sea para demostrarlo.